lunes, 21 de agosto de 2017

YEMAS ENROJECIDAS

Lo volví a hacer. De nuevo experimenté la escalada ayer, y es una actividad que engancha. Siempre recordaré hace ya muchos años, nada menos que 30, o incluso más, cuando nos apuntamos a un cursillo cerca de Amezketa...en aquellas paredes ya sentí algo especial, no sé, quizás experimenté cómo mi cuerpo se ponía como nunca en guardia, y cómo vencía ciertos miedos que merodeaban. Luego ha habido un largo periodo en el que mis manos no han rozado la roca...hasta que hace 3 años volví a encaramarme a ella, a la vertical. 


TXINDOKI, una preciosa arista (fotos de Rafa Elorza)



A la edad que tengo ya, vuelvo a entrar en una relación más estrecha con las paredes, ¡la atracción existe!. Te desconecta del mundo, despierta tu voluntad (de no caer), y tu valentía, siempre enfrentándote a tus propios miedos.

Aguja Roja (Riglos). Con Rafa Elorza
...Y con Carlos, llevo ya 2 años viniendo a la zona de Aritxulegi, comenzando por primera vez con vias de más de 1 largo, desde la Basurdeen Begiratokia, la Muganix, y ayer, en los sectores que con mucho trabajo han abierto en esta zona, con vías de media-baja dificultad, haciéndonos disfrutar a todos los amantes de esta bella actividad. Mila esker guztioi!

Encaminándonos hacia la Arista Muganix

Arista Muganix

Basurdeen Begiratokia

Basurdeen Begiratokia

jueves, 3 de agosto de 2017

RELATANDO CAMINOS ACABÉ EN UNA CRESTA

La Ilusión nos empuja a hacer cosas maravillosas...

Cresta Espadas-Posets (desde comienzo bajada Posets)
La naturaleza se nos ofrece para caminar, correr, escalar, pasear...y también para crestear. No imaginaba que mis andanzas montañeras, tan tranquilas en los últimos tiempos, y tan enriquecedoras, me iban a llevar hasta la segunda montaña más alta de la cadena pirenaica, el Posets o Pico Llardana, uno de mis "tresmiles" favoritos. Todo fue fantástico. Teníamos 4 días para disfrutar en la montaña y nos acercamos hasta la bonita tierra de Aragón, concretamente hasta Escalona, donde después de cenar en una terracita nos dirigimos para "aclimatar" a Puértolas, a dormir y ascender al día siguiente al Castillo Mayor, bonita ascensión y bonito día...pero vayamos al grano, al relato del día "D", el del funambulismo a 3000 metros...

El viaje hasta Eriste fue de lo más entretenido, pasando por el Congosto de Ventamillo, carretera imposible horadada en la roca. Llegamos al parking del pueblo justo en el momento en el que el pequeño autobús que hace el trayecto hasta el parking de La Espigantosa salía...eran las 11:30 h. Este pequeño transporte lleva funcionando unos pocos años, ya que se formaban verdaderos atascos en la estrecha carretera que accede a la base desde donde se comienza la subida a pie hasta el Refugio Angel Orús (2080 m). Desde entonces, a unas determinadas horas hay este servicio para 22 personas. El siguiente lo teníamos a las 14:30 h...a esperar. Anuncian tormentas hacia las 15 h, con lo que ya estábamos preparados para que nos pillara durante la hora y media que nos costó llegar al refugio...pero no fue así. Llegamos a las 16:30 h y todavía tardó casi 1 hora más en caer de lo lindo, pillando a mucha gente que subió a lo largo de la tarde. 
El tiempo que hay hasta la hora de la cena (las 20 h) lo pasamos tranquilamente leyendo, observando el paisaje o a la gente que no para de llegar, empapados algunos, secos otros...La verdad es que está un poco agobiante el ambiente en el momento de la cena. Hay que abrir ventanas, todas las del comedor, a pesar de que fuera comienza a hacer "rasca". Cenamos junto a un matrimonio belga, con sus 4 hijos, el pequeño de 11 años...¡qué maravilla!. En este refugio mucha de la gente que pasa está haciendo la ruta de los 3 refugios, Estós, Biadós y Forcau o Angel Orús, otros la GR 11, otros van al Posets por la vía normal, o al Forqueta, o a cualquier pico de los muchos que circundan este precioso lugar...y otros, pocos, el Posets por la Cresta del Espadas, y ahí vamos nosotros ilusionados, lanzados...

Comenzamos a caminar desde el Parking Espigantosa

Se divisa el Refugio Angel Orús

Atardecer desde el refugio
Suena a las 5:45 h el despertador en la habitación "Bardamina" donde 6 personas están en el mejor de sus sueños...nos levantamos sin hacer ruido tomando lo indispensable para la travesía y dejando lo sobrante en la estantería, ya que pasaremos una segunda noche...4 personas continúan durmiendo plácidamente. Bajamos al comedor y unos cuantos sonámbulos más deambulan con las tazas, galletas, leche, café, zumo. Para las 6:45 comenzamos a caminar en una mañana despejada y fresca, muy agradable. Vamos cogiendo altura hasta que nos separamos de los que siguen la ruta normal al Posets, encaminándonos hacia el Ibón de Llardaneta, un fantástico lugar donde unos han montado sus tiendas preparados para su día de montaña. Unos cairns nos van guiando antes de llegar al ibón, por su margen derecho, hacia el collado de Pavots, y a 3000 metros de altura. La subida es sostenida y por un mar de piedras; llevamos el paso lento que permite caminar sin parar un tiempo considerable. Son las 9:30 h en el collado y sopla un viento "que pela", con lo que decidimos ponernos forro, gorro y guantes, que no abandonamos en toda la travesía de la Cresta. Aquí yo ya me inundo de belleza...a ambos lados el paisaje es sobrecogedor, lo tienes todo bajo tus pies...
Vamos avanzando sobre esa roca, a esa altura, concentrados, ni frío ni calor, viendo dónde poner los pies, las manos, hablando lo justo, sintiendo todo, con los pulmones a reventar. Magia, niebla que va y viene, silencio, viento, cimas que asoman, sonidos de cumbre en Posets, allí, al final de la cresta interminable...Llegamos a la cima del Espadas (3332 m) después de 1 hora de haber comenzado la cresta en el Pico Pavots (3121 m). No hay otra forma de acceder a esta bonita cima de Espadas que no sea por aquí, por la cresta...¡es increíble!. 
Vemos a la pareja que nos precede de vez en cuando asomar subiendo o bajando, quitando ellos y nosotros, nadie más viene hoy por aquí. Continuamos haciendo funambulismo...hasta el Paso del Funambulista, un paso de unos 20 m de largo y bastante estrecho, precioso, uno parece volar caminando por este "pasillo". A continuación algún tramo de III, para llegar hasta otra cima, la Tuca de Llardaneta (3311 m), trepando, destrepando, admirando, llegamos hasta otra más, la Tuqueta Roya (3266 m), y, a la vista, el Posets, repleto de gente, ansiada cima que después de 2 horas desde el comienzo de la cresta logramos alcanzar, no sin antes sufrir un poco por una subida ya por camino, de unos 150 m de desnivel...
¡Por fin!, ¡qué bien sabe esta cima al haberla alcanzado de esta manera!, máxima altura, 3375 m, 5 horas desde el refugio, mágica subida por un terreno que siempre me ha parecido atrayente, las crestas. La bajada la realizamos por la vía normal, admirando el bonito Diente de Llardana, otro "tresmil" que alguno ya subió...nosotros ya terminamos nuestra travesía a las 14:30 h, bonita hora para una ducha caliente y la merienda en la terraza, comentando detalles de todo lo vivido, que fue mucho.


Precioso día para preciosa subida

Hemos dejado la ruta normal y vamos hacia el Ibón de Llardaneta

El bonito Ibón de Llardaneta

Arriba a la izquierda (con un poco de nieve) el Collado de Pavots
Cresteando...

Comienzo de la espectacular cresta

Primeras trepadas

Placer...

Hacia el Espadas (Posets al fondo)


Recién atravesado el Paso del Funambulista (Espadas detrás)

Hacia la Tuqueta Roya

Cresta terminada
...Y llega Posets...

Cima de Posets o Pico Llardana (3375 m)

Mirando hacia el Espadas

Precioso Diente de Llardana descendiendo del Posets

Otra vista del Diente de Llardana

Zoom hacia el Paso del Funambulista

Descendiendo hacia el Refugio


martes, 18 de julio de 2017

VAGANDO ENTRE ERMITAS Y MONTAÑAS

Ermitas rupestres de Yebra de Basa. Ecos de campanas.

Suena el eco ancestral que envolvió este mágico lugar, esas campanas que asoman junto a las ermitas encajonadas en la piedra. Son las ermitas de La Cueva y de San Cornelio, cerca de Yebra de Basa. El camino que sale del mismo pueblo va ganando altura por un sinuoso sendero por el que no dejan de sorprendernos otras tantas pequeñas edificaciones, ermitas minúsculas, que jalonan el recorrido. En cuanto la vista te permite observar el precioso enclave de estas ermitas rupestres, vagas a otras épocas de vidas contemplativas...no sé, escucho el tañido, o el eco del mismo, mientras me maravillo con el lugar. Aquí se ha detenido el tiempo como en otros muchos bellos enclaves que ahora no tienen vida, tan sólo nosotros caminamos uniendo nuestros pasos a los de otros muchos senderistas que discurren por aquí...Dejamos estas ermitas y este mágico lugar envolviéndonos de historia. Continuamos nuestro recorrido mientras el tiempo va mejorando, desde una mañana gris hasta un precioso día...Han sido varias las ermitas por las que hemos pasado, San Blas, Santa Bárbara, O Zoque...incluso Santa Orosia, hoy en día patrona de Jaca...sin duda me quedo con la vista inicial sobre las de La Cueva y San Cornelio...

Ermitas de La Cueva (arriba) y San Cornelio

Accediendo a la ermita de La Cueva

Lugar espectacular

Siguiendo nuestro camino bajo la cascada del Chorro
Dejamos este mágico lugar...

Todavía hay esperanza...San Román de Basa tiene nuevos habitantes después de años despoblado...



Historia de una despoblacion...con final feliz
Una visita a la Peña Montañesa, hacia el Sobrarbe buscando el buen tiempo






"La primera condición del paisaje es su capacidad de decir casi todo sin una sola palabra" (Konrad Lorenz)

martes, 20 de junio de 2017

RUINAS EN PLENA NATURALEZA, TESTIGOS DE NUESTRO TIEMPO

Un frío día de marzo por el sur de Aralar...

Salimos pronto del coche. La verdad es que la pinta del día no invitaba mucho a dejar el confort del viaje. Salimos de Donosti cuando aún comenzaba a amanecer. La niebla lo cubría todo caminando por las solitarias calles de Huarte Arakil. Entre-semana y a esas horas tan sólo nosotros rompíamos el silencio de la mañana dormida. La Sierra de Satrústegi con Beriain dominando nos mostraba el frío día que se avecinaba, con la nieve recién caída vistiendo las cumbres. Nosotros a lo nuestro, iba a ser una mañana larga.
Cuando llevábamos un buen rato caminando la niebla se disipó y nos dejó disfrutar todavía más del bello paisaje a nuestro alrededor. Ascendíamos por la Senda del Pastoreo (GR-282) por un sinuoso sendero cuando nos topamos con la primera "piedra" del día, poco después de pasar junto a la Cruz de San Miguel. Se trata del dolmen de Artzabal, de los más bonitos que hay en Aralar. Su tapa se rompió a saber cuándo y hoy en día esa piedra enorme permanece en el suelo junto al resto del conjunto. Un buen sitio, y bien marcado, y esperemos que bien cuidado en tiempos futuros. Dejamos enseguida la Senda del Pastoreo para tomar dirección hacia la carretera que sube a San Miguel de Aralar.
Al rato visitamos el lugar del dolmen de Otsopasaje, espectacular entorno rodeado de pequeñas hayas, todavía sin salir del invierno al que le faltaba poco por terminar. Después de caminar por preciosos hayedos, otro dolmen llamó nuestra atención, la verdad es que en un radio pequeño es abrumadora la cantidad de monumentos que hoy en día podemos ver, una maravilla que el paso del tiempo no haya podido echar a perder semejantes joyas de una historia tan remota...Esta vez se trata del dolmen de Pamplonagañe, con el Artxueta al fondo vigilante...Una maravilla.
Pronto tomamos una ancha pista que nos llevará hasta un despoblado en medio del bosque. Primero nos topamos con su bonita fuente medieval, rodeada de verdes, dando entrada a unas ruinas de una iglesia, hoy en día lo único que se puede ver. Alrededor no se aprecia ninguna piedra más. Se trata de Agiri, un poblado del siglo XIII. Por hambrunas, malas cosechas, peste negra o incluso para defenderse de Castilla, en aquellos tiempos los poblados (13 en total) se juntaron; Agiri desapareció  para acabar formando el pueblo de Huarte Arakil. Alrededor de esta iglesia perdida, hayas por doquier, no hay más vestigio de piedras ni construcciones, el bosque como consecuencia del tiempo, se lo ha comido todo...
Seguimos por amplia pista disfrutando del sol hasta que topamos con otro dolmen, Armendiaga, una vez tomada la dirección hacia Huarte Arakil de nuevo. Como todos los que vimos, impresionante. Entramos en un robledal cubierto de verde por un estrecho sendero para ir a parar a un claro desde el que se observa la roca de Madalenaitz, ya falta poco para cerrar la circular de esta bonita mañanera. Circulamos junto a una erreka, y más adelante pasamos junto a la Ermita de San Miguel, para terminar en el Monasterio de Santa María de Zabartze, datado en el año 1031 pero restaurado en el S. XII; aquí, 2 milanos que no paraban de volar juntos haciendo piruetas nos regalan su pose en la rama mirando hacia Huarte Arakil...Acabamos embriagados de historias remotas.


Dolmen de Artzabal

Dolmen de Otsopasaje

Dolmen de Pamplonagañe

Fuente Agiri

Ruinas Iglesia de despoblado de Agiri

Dolmen de Armendiaga


Belate en primavera...caminando por tierra de batallas

Paramos en Venta Quemada. Aquí dejamos el coche. Comenzamos siguiendo 1km por la carretera hasta que damos con una pista a mano izquierda, que nos llevará en poco tiempo hasta el antiguo Convento de Santa María junto a la Venta de Belate. Precioso lugar rodeado de agua y extensos campos. Refugio de peregrinos...Me lo imagino repleto de gente cansada de tanto caminar, con el lugar de culto y la posada donde recuperar la energía para continuar el largo viaje...Siglo XII...después saqueado en el XVI...y más aún, incendiado y destruido por los franceses en la Guerra de la Convención, ¡qué pedazo de brutos!. Paseando entre estos muros me viene a la cabeza el fragor de la batalla, y sangre, mucha sangre...
Continuamos nuestra marcha a través de los bosques, cuya sombra mitiga el calor que vamos notando. Nos dirigimos de nuevo al cruce de la carretera que hemos cogido antes, la cruzamos y tomamos un sendero que nos lleva a Bentaxar, u Odolagako Benta (Venta de la sangre)...Toda la sucesión de ventas que hay por esta zona da a entender la importancia histórica de este paso...Continuamos por la GR-12 para subir hacia Larrepil y atravesar un precioso hayedo, sin sendero, lugar encantador. Vamos pasando junto a diversas mugas, entre Elizondo y Ultzama, o entre Donamaria y Elizondo...Subimos a Putzuetakogañe y nos dirigimos hacia el Txaruta para, sin ascender a su cima, bajar la altura que hemos ascendido por otro bosque, dirigiéndonos hacia la cima de Berriozokoa, con esas horribles antenas...
Desde esta cota ya se divisa Gazteluzar...vuelve el fragor de batallas ancestrales. Nuestra historia está deambulando todavía por estos bosques. Aquí tuvo lugar la Batalla de Belate. La conquista de Navarra se tuvo que librar aquí entre otros lugares. En 1512, el entonces rey navarro Juan III de Albret, se lanza a recuperar el territorio desde Ultrapuertos con el apoyo de sus aliados del norte, contra las tropas de los monarcas castellanos apoyados por los beaumonteses y guipuzcoanos, pero fracasa en su intento...Historias escritas sobre la historia...Testigo lo escrito, estas piedras y el paisaje, de nuestro trepidante pasado...y también del presente.

Convento Sta. Maria de Belate


Odolagako Benta, Bentaxar



A la derecha, ruinas de Gazteluzar



Testigo de nuestra historia...

Agradecer a mi amigo Andoni que me ha acompañado en estas y muchas otras salidas al monte, y con el que aprendo mucho a partir de sus explicaciones y tomando datos de su interesante blog (almonteparaque)...Tanto los nombres de los dólmenes de la salida de Aralar, como varios de los lugares visitados con él los obtengo de su blog, información que añade a sus bonitas fotos.